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Acupuntura
Acupuntura específica para tratar dolores articulares y musculares.
También utilizamos la acupuntura para girar a los bebes que no están bien colocados en el vientre materno.
Los estudios han demostrado que la acupuntura tiene éxito en volver a los bebés de nalgas a su posición óptima para el nacimiento, mediante una técnica china llamada "moxibustión" o "moxa". Esto puede ser útil para los que quieren un parto natural, o un parto con la menor intervención posible y evitar una cesárea.
¿Qué implica?
La técnica consiste
en la quema de una hierba china (artemisa) para calentar un punto de acupuntura
en la parte exterior del dedo pequeño del pie. Se lleva a cabo 1-2 veces al día
durante un máximo de 10 días, hasta que el bebé ha rotado hacia la posición
óptima. Muchas mujeres dicen que el bebé comienza a patalear y a moverse a los
pocos minutos del tratamiento. Puede requerir varios días de tratamiento hacer
girar al bebé.
El tratamiento se acompañará de diversas posturas y ejercicios que van encaminados a dejar más espacio al bebé para que se gire. Se realizarán en el centro para que la mamá aprenda a hacerlas y las pueda seguir realizando en casa sin hacerse daño.
El precio de la sesión es de 32 euros y la duración es de una hora. Al finalizar se le regalará a la paciente los puros de moxa para que pueda completar el tratamiento en su domicilio con la ayuda de su acompañante.
¿Cuándo es el momento para cambiar la posición de mi bebé con esta técnica?
El momento óptimo para llevar a cabo este tratamiento es entre 33-35 semanas de gestación, pero se conocen bebés que también han rotado en las últimas semanas, cuando se ha utilizado esta técnica.
¿Es seguro?
Sí, esta técnica es totalmente segura para la madre y el bebé. En la primera sesión de acupuntura le mostraremos la técnica para que la pueda repetir en su casa y luego le proporcionaremos los palos de moxa para que se los pueda llevar a casa y realizarlo por sí misma o su pareja/ acompañante los siguientes 10 días.
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Drenaje Linfático Manual (DLM)
El Drenaje Linfático Manual (DLM) consiste en la activación manual, mediante un masaje, de la circulación linfática por estimulación del automatismo de los vasos y ganglios linfáticos, mejorando así la evacuación del exceso de líquido intersticial.
La linfa es un líquido claro que se filtra desde el capilar arterial al espacio intersticial o intercelular. Contiene sustancias que no pueden ser transportadas por el sistema venoso como proteínas y grasas de gran tamaño, desechos metabólicos, glóbulos blancos, urea, fibrinógeno, sustancias extrañas y bacterias.
El sistema linfático discurre en nuestro cuerpo a modo de red, de forma paralela al sistema circulatorio, y lleva el sentido de la circulación venosa. Primero recoge la linfa de los tejidos mediante unos conductos extremadamente finos llamados capilares linfáticos, que penetran en muchos tejidos excepto en el nervioso, los capilares se unen formando vasos de mayor tamaño, los vasos linfáticos, que transportan la linfa hasta los ganglios linfáticos, pequeños nódulos encargados de depurarla de bacterias, las cuales son destruidas y donde se absorbe parte de su volumen. De nuevo por medio de los vasos linfáticos la linfa acaba desaguando en un punto denominado "términus" situado en la unión de las venas yugular y subclavia en el cuello, donde se une a la circulación venosa, pasando a formar parte de la sangre.
El sistema linfático tiene dos funciones
principales:
- Transporta y drena moléculas
grandes que por sus características no pueden ser recuperadas por el sistema
sanguíneo.
- Producción por parte de los ganglios
linfáticos de células y anticuerpos para la defensa
del organismo.
En las paredes de los vasos linfáticos existen unas válvulas, el segmento comprendido entre dos válvulas es el llamado "linfangión o angión linfático" cuyas paredes contienen células musculares lisas y por tanto son capaces de contraerse involuntariamente a modo de bomba, actuando como un "corazón linfático". Estas válvulas aseguran además que la circulación linfática discurra en una sola dirección. El linfangión puede contraerse rítmicamente a una frecuencia de entre 6 y 12 ciclos por minuto, movilizando la linfa ayudado de la contracción muscular y la respiración.
Cuando sale un exceso de líquido al espacio intersticial, éste comprime los capilares linfáticos impidiendo que puedan trabajar, dando lugar a una acumulación de líquido o edema que puede estar originado por varias causas:
- Por un fallo o mal funcionamiento del sistema linfático: es el llamado linfedema o linfoedema. Puede estar debido a una malformación del sistema linfático o ser secundario a una extirpación de ganglios linfáticos (frecuente en el tratamiento quirúrgico de ciertos tumores), por tratamiento de radioterapia o lesión de un ganglio.
En un primer momento se produce un edema acuoso con gran concentración de proteínas, pero blando y depresible a la palpación. El sistema linfático en disfunción no es capaz de recoger este exceso de proteínas, que estimulan la proliferación de fibroblastos y fibras de colágeno dando lugar a una fibrosis. En esta fase el edema es duro y provocará un bloqueo linfático mayor. Si el linfedema avanza puede llegar a ocasionar muerte celular.
- Por causas ajenas al funcionamiento
correcto del sistema linfático:
- Edema venoso o fleboedema: generalmente producido por insuficiencia venosa.
- Lipedema: acumulación de líquido consecuencia del atrapamiento de los vasos linfáticos por exceso de tejido adiposo.
- Edema del embarazo: por la compresión que ejerce el feto sobre los vasos linfáticos y por la secreción durante la gestación de renina y progesterona relajan la musculatura lisa que forma los vasos).
- Traumático: por cirugía, contusión, esguince, fractura...
- Edema premenstrual: por cambios hormonales.
- Mixedema: por mal funcionamiento de la glándula tiroides.
- Insuficiencia cardiaca derecha
- Problemas renales
- Enfermedad del aparato digestivo, cirrosis hepática, malnutrición.
Es preciso señalar que el DLM no es comparable a la presoterapia, ya que ésta solo drena líquido intersticial y no proteínas. En caso de edema linfático el DLM es fundamental e insustituible por otra técnica, y debe ir acompañado de ejercicios específicos que potencien y mantengan el efecto drenante, medidas de contención del edema (vendajes) e indicaciones para un escrupuloso cuidado de la piel.